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viernes, 25 de junio de 2010

LOS JUEGOS OLIMPICOS EN LA ANTIGUA GRECIA




Alumno: Jorge Rubalcaba Amavisca
Curso: 6º Primaria
2009/2010

ENTRADA AL ESTADIO OLÍMPICO


Durante la realización de los Juegos se decretaba la “tregua sagrada”, que ponía fin obligado a todo enfrentamiento militar que se estuviera realizando en ese momento, como así también a la fabricación de armas.

En los Juegos Olímpicos, que se realizaban entre los meses de julio y septiembre, y duraban 6 días, no sólo se concretaban certámenes deportivos, sino que además se realizaban presentaciones artísticas, ceremonias y sacrificios en honor a los dioses.
Primeramente participaban de los Juegos solamente los varones libres, hijos legítimos de padres griegos y que no hubieran cometido delitos religiosos o de sangre. Luego se fueron agregando algunas demostraciones deportivas destinadas sólo a las mujeres o que podían ser presenciados por mujeres (en lugares aledaños a la ciudad), y tras la conquista de Grecia por el Imperio de Roma, obviamente comenzaron a participar también ciudadanos romanos.


Los Juegos Olímpicos se dividían en 4 agones (certámenes), según las características de los deportes practicados. Estos eran: los agones atléticos, los agones luctarios, los agones hípicos y el pentatlón, competencia por excelencia de los Juegos. Además se incluían competencias de heraldos y trompeteros y posteriormente otros certámenes musicales.
AGONES ATLÉTICOS
Las carreras: La carrera principal y más antigua era la de velocidad que constaba de 192 metros. (Un estadio) Más tarde, en 724 a. C., se incorporó el díaulo que era una carrera de velocidad pero de ida y vuelta. En el año 720 a. C. se agregó el dólico; carrera de resistencia que en sus comienzos constaba de 1500 metros, pero llegó a tener 4600. Se añadió la hoplitodromía, una carrera con armamento, servía como preparación para la guerra. Los participantes, exclusivamente adultos, corrían entre 384 y 768 metros armados, al principio con escudo, casco y grebas (armadura que protegían las piernas); más tarde, solo con escudo.
Salto de longitud: De todos los saltos que existen en la actualidad, el único practicado por los griegos era el de longitud. Los atletas tomaban impulso, (más breve que el actual) y saltaban sobre un foso de tierra. No se median las longitudes, sino se comparaban las huellas dejadas por los competidores. Posterior al siglo VII a. C. se incorporaron los saltos con halterios de piedra o de plomo, cuyo peso oscilaba entre los 1 y 5 kg.
Lanzamiento de disco: Los competidores lanzaban discos de bronce. El tamaño y el peso variaban según la categoría de edad de los lanzadores. El disco más pesado que se halló pesaba 6,6 kilos y medía 33 centímetros de diámetro. Se trataba de lograr la mayor distancia en los lanzamientos.
Lanzamiento de jabalina: En los lanzamientos no se valoraba la puntería sino la distancia. La jabalina tenía aproximadamente la altura del lanzador y el grosor de un dedo. Aunque en su origen se trataba de un arma de guerra, la de uso deportivo carecía de punta. Los participantes lanzaban las jabalinas con una correa de unos 50 centímetros a la altura del centro de gravedad.

AGONES LUCTARIOS
Lucha: El objetivo de la lucha era derribar al adversario mediante agarres y presas. A diferencia de lo que se creía anteriormente, sí que se permitía usar las piernas propias para el ataque, así como atacar las del rival. Por tanto, la lucha antigua es análoga a la Lucha Libre Olímpica y no a la lucha grecorromana. Los luchadores no podían golpear al adversario, estando prohibidas las patadas, manotazos y puñetazos.
Pugilato: En este deporte se golpeaba al adversario únicamente con los puños. Corresponde al boxeo actual. En sus comienzos se luchaba con los puños descubiertos, pero más adelante se utilizaron guantes.
Pancracio: Aparece en el 640 a. C. y es análogo a las artes marciales mixtas. En este deporte había que vencer al rival pudiendo golpear con cualquier parte del cuerpo al adversario. También eran válidas cualquier tipo de luxación y presas de dolor. El combate finalizaba con la rendición e incluso la muerte, alcanzando con el tiempo gran brutalidad.

AGONES HÍPICOS
Carreras de carros: Estas constituían el momento más importante de los juegos olímpicos. El carro tenía dos ruedas, el auriga estaba de pie, con las riendas en su siniestra y el látigo en la diestra. El carro podía ser tirado por 4 caballos (cuadriga) o por 2 (biga). Las carreras de cuadrigas comenzaron en el año 680 a. C. montaron en sillas. Excepcionalmente se utilizaban herraduras. Las carreras de caballos podían tener obstáculos como vallas, fosos, pendientes y terrenos difíciles.
Ambas carreras se practicaban en el Hipódromo de Olimpia, un circuito de 1540 metros.

EL PENTATLÓN
Esta era la competencia por excelencia de los Juegos Olímpicos, se incorporó en el año 708 a. C. Constaba de una carrera de velocidad, salto de longitud, lanzamientos de disco, jabalina y lucha.


Los atletas que participaban de los Juegos se congregaban un mes antes de su comienzo, en la ciudad de Elis, a 50 km de Olimpia. Se debían inscribir un año antes para poder participar, y dedicaban su vida a los deportes aceptando un estricto reglamento, que –entre otros puntos- establecía la prohibición de cualquier intento de soborno, empujar al adversario en las pruebas que no lo establecían, o expresar públicamente el desacuerdo con alguna medida tomada por los jueces de los Juegos.

Los juegos tenían un estricto reglamento y a continuación mencionaremos algunas de las reglas por la que se regían estos juegos:

-Quedan excluidos de los juegos los esclavos y bárbaros (extranjeros)
-Quedan igualmente excluidos los que no han pagado multas, delincuentes, los reincidentes, los homicidas voluntarios o involuntarios y los sacrilegios.
-Todos los participantes en las pruebas deben estar inscritos con un año de antelación, haber jurado cumplir el reglamento, y si no son ganadores de los juegos anteriores es necesario que hayan pasado diez meses de entrenamiento, uno de ellos como mínimo en él gimnasio de Elis bajo la inmediata supervisión de los helanódices.
-El atleta que llegue con retraso queda excluido de la prueba.
-Ninguna mujer casada, con la excepción de la sacerdotisa de Demeter, puede presenciar las competencias, por el contrario la sacerdotisa ocupara un puesto de honor.
-Durante las pruebas los maestros de los competidores serán recluidos en un recinto especial, completamente desnudos.
-Esta prohibido dar muerte al adversario voluntaria o involuntariamente, tanto en la lucha como en el pugilato, bajo la pena de perder la recompensa de vencedor y de una buena multa.
-Esta prohibido empujar al contrario, o recurrir a cualquier otro medio ilícito para vencerle.
-Prohibido intimidar o sobornar al contrario para obtener la victoria.
-Quien intente sobornar a los jueces o helanódices será apaleado.
-Prohibido hacer manifestación publica de desacuerdo con el fallo de los árbitros.
-Cuando un atleta se considere perjudicado por el fallo de los jueces puede apelar al senado de Olimpia por su cuenta y riesgo, si se demostrara que los jueces no han procedido de acuerdo con lo establecido en los juramentos previos, serán castigados, pero otro tanto sucederá con el reclamante en caso de que su apelación carezca de fundamento.

Los Juegos Olímpicos Antiguos comienzan su decadencia con la conquista romana de Grecia, que fueron desvirtuando su esencia y espíritu y alejándose de los ideales de educación integral que los motorizaron al inicio y destacaron a los Juegos Panhelénicos durante su período de mayor esplendor. Finalmente fueron prohibidos por el emperador Teodosio, convertido al cristianismo, quien calificó a los Juegos Olímpicos de fiestas paganas que adoraban a falsos dioses.

martes, 15 de junio de 2010

CURIOSIDADES DE LAS OLIMPIADAS.-César López 6º P-

HISTORIA DE LOS JUEGOS OLÍMPICOS

Los primeros Juegos eran muy distintos a los conocemos ahora, pero el espíritu olímpico se mantiene.

Quienes llegaban a ver los Juegos a la Antigua Olimpia debían llevar un animal, que luego sería sacrificado para honrar al dios Zeus. Pero los tiempos cambiaron, ahora los espectadores simplemente pueden adquirir las entradas cómodamente por Internet.

Los actuales aficionados al deporte difícilmente reconocerían los antiguos Juegos, que comenzaron hace 2.800 años, en el 776 a.C.

En las principales ciudades de la antigua Grecia se organizaban eventos atléticos en honor de los dioses, sin embargo, los más importantes eran los que se celebraban en honor del dios Zeus en la ciudad sagrada de Olimpia, (una pequeña población en la parte noroeste de la península del Peloponeso, a unos 300 kilómetros de Atenas) cada cuatro años durante el verano.

Así, durante cerca de tres mil años fueron el marco de competencias en las que participaban atletas de todas partes de Grecia y en las cuales siempre reinaba la paz, pues aunque existiera guerra en el momento que se efectuaban los juegos, se imponía una tregua entre los contendientes para no interferir en la realización de la olimpiada.

En sus primeros años, esta justa fue realizada mediante una sola competencia: una carrera de aproximadamente 190m en las inmediaciones de la ciudad. Pero con el paso del tiempo, los antiguos griegos decidieron añadir más disciplinas, como las carreras de distancia, la lucha y el pentatlón (en éste se combinaban el salto de longitud, el lanzamiento de jabalina y disco, así como carreras de velocidad y lucha).

Personas de todos los rincones del territorio griego asistían a verlas y se instalaban en tiendas de campaña en los alrededores de Olimpia y la ciudad vecina Élide. Entre los espectadores siempre podía contarse a políticos y autoridades de alto rango que aprovechaban la ocasión para concertar alianzas entre las ciudades, o comerciantes que vendían de todo, también a artistas y poetas que participaban en los festejos nocturnos o actuaban en los espacios públicos; así como a espectadores comunes que llenaban el estadio para ver las competencias.

En aquellos antiguos juegos participaban solamente hombres libres que hablaran griego, y las mujeres, tenían estrictamente prohibido intervenir. A tal grado existía la restricción, que aquellas que atrevieran a contravenir esta disposición podían ser castigadas incluso con la muerte si se les descubría en los juegos. Sin embargo había competencias de carrera para mujeres, las más famosas eran las que se llevaban a cabo en el estadio Olímpico en honor de la diosa Hera.

Entonces, aquellos que participaban, lo hacían compitiendo siempre a título individual y no como hoy representando a un país. Curiosamente no se entregaban medallas; solamente se colocaba en la cabeza del ganador una guirnalda hecha con hojas de olivo. En todo caso, a los triunfadores se les concedía el honor de colocar una estatua con su efigie en la mítica Olimpia. En consecuencia, la fama seguía a los campeones olímpicos. En sus ciudades natales se erigían bustos de los vencedores y se escribían poemas en su honor.

A su regreso, los victoriosos recibían una bienvenida de héroes, con un desfile por las calles. También los podían recompensar con dinero, obsequios, se les condonaba el pago de impuestos, entre muchas otros beneficios; mientras que a los participantes que hacían trampa se les castigaba cobrándoles una multa que servía para financiar estatuas de bronce en honor de Zeus que se ponían en el camino al estadio Olímpico, en las cuales se escribía el nombre del tramposo y su ofensa.

Dentro de las principales características en las que se efectuaban aquellas olimpiadas, encontramos que antes de que comenzaran las competencias, los atletas tenían la obligación de sacrificar un cerdo en honor de los dioses, así como que la gran mayoría de los participantes contendían completamente desnudos, como forma mostrar con orgullo su condición física.

Uno de los espectáculos más célebres de los juegos fueron las carreras de cuadrigas, es decir, carrozas tiradas por cuatro caballos. Hay noticias de competencias en las que participaban hasta 40 carros. Tenían que dar lo más rápido posible doce vueltas a la pista que medía aproximadamente 1250m, sin importar las enormes cantidades de polvo que levantaran, o las caídas y vuelcos que sufrieran.

Incluso había cocheros, llamados aurigas, que perdieron la vida dentro de estas peligrosas competencias. Pero el más violento de los espectáculos deportivos en aquellas olimpiadas era indudablemente el pancracio. Esta era una lucha casi a muerte entre dos atletas, que combinaba el boxeo y la lucha libre. En este evento se permitía todo excepto romper dedos, sacar ojos y morder.

Pero los juegos olímpicos de la antigüedad no sólo eran un evento atlético. También favorecieron el desarrollo cultural al amparar la creación humana en diversos campos como en la escultura, arquitectura, matemáticas y poesía.

La última olimpiada de la antigüedad, con una larga lista de campeones, nombres y proezas, fue la del año 394, ya en la era Cristiana. Prohibidos por el emperador romano Teodosio I, por considerarlos un espectáculo pagano, condenó a la antorcha olímpica a mantenerse apagada durante muchos años.

No obstante, 1503 años después, gracias al esfuerzo de un idealista francés, Pierre Frédy, Barón de Coubertin y un grupo de soñadores, una vez más los juegos serían celebrados.



Origen de la palabra Maratón

La palabra Maratón nació en honor a un soldado que corrió para avisar de una victoria

Procede del griego Μαραθών, y hasta principios del siglo XX, este sustantivo sólo se utilizaba en español como topónimo del lugar en que los atenienses se enfrentaron y vencieron a los persas el año 490 a.C. y desde donde, según la leyenda, el soldado Filípides corrió hasta Atenas para anunciar la victoria, tras lo cual murió por agotamiento. Cuando en 1896 se celebraron en Atenas los primeros Juegos Olímpicos modernos, el lingüista francés Michel Bréal propuso a Pierre de Coubertin que incluyera una carrera de fondo desde Maratón hasta Atenas para recordar la hazaña de Filípides. Esta carrera fue denominada de Maratón.

La corona vegetal

En la época clásica, los ganadores de las pruebas recibían como único premio una corona de ramas de olivo. Con el tiempo, el laurel sustituyó al olivo, aunque la costumbre de la corona vegetal permaneció hasta 1960, año en que se introdujeron las medallas de oro, plata y bronce. En cualquier caso durante los homenajes de triunfo a generales romanos victoriosos estos eran coronados con laureas (es decir: laureados).

Los Juegos Olímpicos de Atenas 2004 tuvieron como símbolo la corona de laurel, por su significado de victoria en la antigua Grecia, tomado del mito de Apolo y Dafne de la mitología clásica.